

NARCOPARAMILITARISMO II
El mal llamado proceso de paz con los narcoparamilitares, no sólo es un proyecto de ley de impunidad para los jefes reconocidos, sino un proceso de impunidad de los jefes clandestinos que se encuentran en los más altos cargos del estado y una humillación más para los familiares de las victimas, que observan como, ante los daños no habrá reparación alguna. En otras palabras no habrá posibilidad alguna de que exista justicia para las victimas y por el contrario los victimarios serán premiados con la legalización de sus fortunas.
De esta forma las victimas, los vencidos, siguen siendo un proyecto de olvido. Iniciativa que todos los regimenes fascistas realizan para quedar inmunes ante las barbaries cometidas. Barbaries que los narcoparamilitares cometieron antes de iniciar el proceso de paz con su comandante Álvaro Uribe Vélez, durante el proceso y ya terminado el mismo. En este momento es necesario recordar que los lideres narcoparamilitares agudizaron sus acciones (secuestros, asesinatos, masacres, desangre a las instituciones del estado…) durante las incestuosas conversaciones de ralito.
¿Cómo negar que el presente gobierno sea narcoparamilitar? Si les ha permitido bajo la mascarada de las negociaciones, mantener intacto el aparato militar, aumentar los recursos económicos y dejar impunes sus cuadros políticos, así se demuestre su relación, como el caso de los senadores que firmaron el plan Birmania. Lastimosamente así opera la justicia en Colombia, mientras que muchos ciudadanos han sido encarcelados por que se sospecha su asistencia a reuniones con organizaciones insurgentes, los senadores que se reunieron y firmaron la alianza narcoparmilitar hoy gozan de libertad.
Bajo estas circunstancias, se puede concluir que, no habrá ningún proceso de reparación, segundo, la impunidad que gozan los narcoparamilitares seguirá y por último que la relación directa del señor Uribe es innegable…
De esta forma las victimas, los vencidos, siguen siendo un proyecto de olvido. Iniciativa que todos los regimenes fascistas realizan para quedar inmunes ante las barbaries cometidas. Barbaries que los narcoparamilitares cometieron antes de iniciar el proceso de paz con su comandante Álvaro Uribe Vélez, durante el proceso y ya terminado el mismo. En este momento es necesario recordar que los lideres narcoparamilitares agudizaron sus acciones (secuestros, asesinatos, masacres, desangre a las instituciones del estado…) durante las incestuosas conversaciones de ralito.
¿Cómo negar que el presente gobierno sea narcoparamilitar? Si les ha permitido bajo la mascarada de las negociaciones, mantener intacto el aparato militar, aumentar los recursos económicos y dejar impunes sus cuadros políticos, así se demuestre su relación, como el caso de los senadores que firmaron el plan Birmania. Lastimosamente así opera la justicia en Colombia, mientras que muchos ciudadanos han sido encarcelados por que se sospecha su asistencia a reuniones con organizaciones insurgentes, los senadores que se reunieron y firmaron la alianza narcoparmilitar hoy gozan de libertad.
Bajo estas circunstancias, se puede concluir que, no habrá ningún proceso de reparación, segundo, la impunidad que gozan los narcoparamilitares seguirá y por último que la relación directa del señor Uribe es innegable…
Que se levanten las voces de los vencidos, humillados y ultrajados






